Denuncia extranjera PROCEDIMIENTO ESTÉTICO mal aplicado en clínica
La ciudadana estadounidense Jennifer Rae, originaria del estado de Washington, denunció públicamente haber sufrido presuntas quemaduras faciales severas tras someterse a un procedimiento de rejuvenecimiento con tecnología Morpheus8 en la clínica Advanced Biomedical Center, en Puerto Vallarta.
De acuerdo con su testimonio difundido en redes sociales, acudió al establecimiento para realizarse un tratamiento estético no quirúrgico promocionado ampliamente en distintos puntos de la Bahía de Banderas y dirigido en buena medida a turistas extranjeros que visitan el destino en busca de servicios médicos y cosméticos.
El procedimiento ofrecido consistía en la aplicación del sistema Morpheus8, una tecnología de radiofrecuencia fraccionada que combina microagujas con energía térmica controlada para penetrar en planos profundos de la piel, estimular la producción de colágeno, tensar tejidos y mejorar textura y firmeza sin recurrir a cirugía.
Según relató la mujer quien se dedica a la música y el canto, el tratamiento fue realizado mientras se encontraba bajo anestesia, y el dispositivo habría sido operado por personal auxiliar. Morpheus8 funciona mediante la inserción de múltiples microagujas que atraviesan la epidermis y emiten pulsos de radiofrecuencia en la dermis, generando calor con el objetivo de provocar una respuesta regenerativa. Especialistas explican que la correcta calibración de profundidad, intensidad de energía y número de disparos es fundamental para evitar daño térmico excesivo, ya que una aplicación inadecuada puede ocasionar quemaduras superficiales o profundas, necrosis focal, cicatrices atróficas o alteraciones pigmentarias.
Al despertar del procedimiento, Jennifer Rae se fue de regreso a su hospedaje, pero al pasar de la ahora, afirmó haber notado múltiples lesiones distribuidas en frente, sienes, mejillas y párpados. Las imágenes compartidas por la afectada muestran lesiones puntiformes repetitivas, acompañadas de enrojecimiento intenso, costras hemáticas y áreas con exudado superficial compatibles con daño térmico.
También se observa edema periorbitario marcado, con inflamación importante de los párpados que, según su versión, llegó a provocarle el cierre casi total de los ojos en las horas posteriores. Con el paso de los días comenzaron a apreciarse zonas hiperpigmentadas y cambios en la textura cutánea que, de acuerdo con valoraciones médicas externas referidas por ella, podrían evolucionar hacia cicatrices permanentes o hundimientos visibles en la piel.
Al percatarse de estas aparentes heridas, acudió a su cirujano plástico de confianza en Puerto Vallarta (pues antes ya se realizó procedimientos faciales) a quien consultó la naturaleza de estos efectos.
Según relata, este le dijo que eran producto de una aplicación errónea del Morpheus8. Pero cuando ella comentó esto a la clínica, dónde primero no contestaban sus llamadas, la doctora Daniela Sahugún, encargada de este lugar, negó tajantemente que su personal haya cometido error alguno y normalizó las cicatrices en la piel de Jennifer diciendo que “son reacciones a veces impredecibles” y que no ella firmó una carta donde aceptaba dicha posibilidad.
En una actualización reciente del caso, la paciente informó que acudió con uno de los dermatólogos más reconocidos de la zona, quien —según su publicación— concluyó que las lesiones corresponden a quemaduras derivadas del uso inadecuado del equipo de radiofrecuencia.
El especialista le habría advertido que podrían presentarse cicatrices, discromías y “skin divoting” durante un periodo prolongado, aunque señaló que existen tratamientos láser que podrían ayudar en fases posteriores. Indicó además que actualmente utiliza una serie de tópicos indicados para proteger las heridas y favorecer la cicatrización.
Jennifer Rae sostuvo que durante las primeras 48 horas posteriores al procedimiento no recibió atención oportuna por parte de la clínica pese a enviar fotografías donde se evidenciaba la severidad de las lesiones y la inflamación facial. Afirmó que fue necesaria la intervención de un cirujano plástico para que la médica tratante respondiera, y que posteriormente se le administró una inyección de esteroides para controlar el edema.
Según su testimonio, desde el momento en que la asistente de enfermería habría notificado que algo no había salido bien, la responsable del centro adoptó una postura orientada —según su percepción— a minimizar el impacto reputacional del caso. También señaló que la clínica le indicó que se trataba de una “reacción” imprevisible contemplada en el consentimiento informado firmado antes del procedimiento.
La afectada añadió que intentó publicar reseñas sobre su experiencia en plataformas digitales, pero asegura que fueron eliminadas. En sus declaraciones subrayó que su intención no es generalizar sobre la práctica médica en México, donde afirmó haber tenido experiencias positivas en el pasado, sino advertir sobre lo que considera una mala práctica específica para que otros pacientes puedan tomar decisiones informadas.
En el comunicado previamente difundido por Advanced Biomedical Center se señala que la mayoría de los tratamientos faciales evolucionan favorablemente y que, en casos aislados, pueden presentarse reacciones posteriores que requieren seguimiento. El centro médico indicó que, por respeto a la privacidad, no puede compartir detalles clínicos, pero reiteró su compromiso con el acompañamiento responsable de sus pacientes.
Jennifer Rae adelantó que notificará a diversas instancias regulatorias en México, así como a la empresa que licencia el uso del sistema Morpheus8, con el fin de que se investigue el manejo del equipo y la actuación del personal involucrado.
Hasta el momento no se ha informado oficialmente sobre la apertura de una investigación por parte de autoridades sanitarias. El caso ha generado debate entre residentes y comunidad extranjera sobre la regulación de dispositivos de radiofrecuencia y la supervisión de procedimientos estéticos que, en destinos turísticos como Puerto Vallarta, son ofertados de manera activa a visitantes internacionales.


