Pide Navarro Quintero “calmar ánimos” a los aspirantes por la gubernatura
El gobernador de Nayarit, Miguel Ángel Navarro Quintero, emitió un exhorto a los integrantes de su gabinete legal y ampliado para evitar distracciones derivadas de intereses electorales. En un mensaje directo, el mandatario advirtió que aquellos funcionarios estatales que pretendan participar en actividades proselitistas por la gubernatura, ya sea propias o de los perfiles que apoyen, deberán separarse de sus cargos de manera inmediata mediante una solicitud de licencia.
“Quien quiera andar de campaña que ya pida la licencia y se vaya si es estatal”, afirmó, al señalar que el ejercicio del servicio público es incompatible con actividades proselitistas.
Esta medida busca, según palabras del ejecutivo, preservar la tranquilidad social y la eficiencia administrativa que su gobierno ha procurado consolidar en la entidad.
Esta postura del mandatario estatal surge en un contexto donde las encuestas de opinión pública publicadas hasta la fecha han centrado la atención exclusivamente en figuras externas al círculo directo del poder ejecutivo, tales como alcaldes, senadores y diputados locales.
La ausencia de miembros del gabinete en las mediciones de popularidad actuales añade una capa de complejidad al mensaje del gobernador, sugiriendo que el llamado a la “calma” podría estar dirigido a contener movimientos internos que aún no permean hacia la opinión pública o la intención de voto.
La advertencia fue clara: las funciones gubernamentales no deben ser utilizadas como plataforma para fines políticos personales, ya que esto genera inestabilidad institucional y conflictos de intereses que afectan directamente el servicio a la ciudadanía, dijo el doctor Navarro.
Aunque en el caso de los funcionarios estatales, no corresponde al gobierno del estado autorizar actividades de campaña, y fue enfático al subrayar que la participación en una contienda debe realizarse fuera de la función pública.
Pero llamado a cerrar filas contra la agitación política prematura también responde a la necesidad de mantener el enfoque en los objetivos de la administración actual. Al subrayar el riesgo de alterar la paz pública con campañas anticipadas, Navarro Quintero no solo advierte a sus funcionarios, sino que envía una señal a todos los actores políticos del estado sobre la importancia de respetar los tiempos legales.
“En otros órdenes de gobierno allá no me corresponde, pero creo que debería de ser lo mismo”, acotó. Esta directriz reafirma la intención del ejecutivo de evitar que la sucesión gubernamental interfiera con el ritmo de trabajo de las diversas secretarías y dependencias estatales, pero también hace evidente una efervescencia ya muy evidente en el escenario político de Nayarit por los aspirantes a suceder a Navarro.
