REPORTE FINANCIERO DEL 1 DE JULIO DEL 2026
Atorón en la captación de impuestos. Entre enero y mayo de 2026, los ingresos tributarios de México alcanzaron los 2.47 billones de pesos, lo que representó una caída real anual del 1.4 por ciento en comparación con el mismo periodo de 2025. El SAT informó que el Impuesto Sobre la Renta (ISR: ganancias, salarios y sueldos) fue el principal factor de esta disminución.
Por otro lado, la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) superó las expectativas. Asimismo, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) registró un aumento nominal del 6.9 por ciento, impulsado principalmente por el consumo de tabacos, bebidas saborizadas y productos distintos a los combustibles.
Ante este escenario, especialistas advierten sobre riesgos significativos para las finanzas públicas. La brecha entre los ingresos observados y los proyectados, aunada al estancamiento económico, podría ampliar el déficit fiscal si el gasto público no se ajusta. Esta tendencia complica el cumplimiento de las metas de consolidación fiscal, incrementando el riesgo de que las agencias calificadoras realicen recortes a la calificación crediticia de la deuda soberana de México, considerando que el país ya se encuentra cerca de perder el grado de inversión.
En cuanto al entorno cambiario, el peso mexicano mostró una ligera depreciación frente al dólar, cotizando en 17.50 pesos por dólar. En ventanillas bancarias, el tipo de cambio alcanzó los 17.91 pesos, mientras que la volatilidad global persiste.
