Gobernador SEÑALA que el estado defiende propiedades incautadas como patrimonio
El gobernador de Nayarit, Miguel Ángel Navarro Quintero, informó que el denominado Megaoperativo Nuevo Nayarit ha alcanzado la recuperación de aproximadamente un millón 300 mil metros cuadrados de terreno en los municipios de Bahía de Banderas y Compostela.
Tras casi cuatro años de implementación, la administración estatal sostiene haber superado sus metas iniciales de recuperación de patrimonio; sin embargo, este proceso ha estado marcado por una intensa actividad jurídica, enfrentando constantes litigios y recursos de amparo interpuestos por particulares ante las incautaciones realizadas.
Pese a la resistencia legal en los tribunales, el Ejecutivo estatal ha manifestado que las revisiones judiciales y las acciones de aseguramiento continuarán de forma permanente en zonas como Nuevo Vallarta.
En este contexto de disputa legal, el gobierno ha anunciado el impulso de nuevos desarrollos turísticos en terrenos recuperados frente a las playas Minitas y Venados, en la localidad de Lo de Marcos, así como en Nauca y la renovación de una torre departamental en Nuevo Vallarta.
Estos proyectos se pretenden ejecutar bajo un modelo mixto de inversión a través del Fideicomiso Bahía de Banderas (FIBBA), donde el capital privado desarrolla la infraestructura mientras el estado conserva la propiedad del suelo. Según las proyecciones oficiales, este esquema busca generar una ganancia promedio del 18 por ciento por cada inversión realizada en dichos predios.
Al respecto, el mandatario fue tajante al declarar ante los medios que se está implementando un nuevo modelo nacional de inversión donde el estado ya no solo es propietario, sino socio activo, afirmando que las tierras obtenidas en el operativo “son de Nayarit” y que el terreno “siempre va a ser nuestro toda la vida”. Bajo esta premisa de defensa férrea, la administración estatal reiteró su postura oficial de no vender más terrenos públicos con el objetivo primordial de frenar la especulación inmobiliaria en la zona, integrando todos los predios recuperados al Fondo Soberano Nuevo Nayarit para su administración y aprovechamiento.
No obstante, la administración reconoce que las incautaciones siguen sujetas a procesos de revisión legal, aunque mantienen la postura de no realizar más ventas de terrenos públicos para intentar frenar la especulación inmobiliaria en la región. Los predios bajo control estatal han sido integrados al Fondo Soberano Nuevo Nayarit para la gestión de futuros planes de negocio con empresas privadas.
Finalmente, el gobierno detalló que la distribución de las utilidades obtenidas se dividirá en dos rubros principales: el 51 por ciento se destinará a obras de infraestructura y desarrollo social, incluyendo hospitales, escuelas y servicios básicos. El 49 por ciento restante será asignado al Fondo de Ahorro Nayarit, con el objetivo de capitalizar las cuentas individuales de los trabajadores del estado que han presentado afectaciones desde el año 2015. Mientras el régimen de Navarro Quintero presenta estas cifras como un avance en la recuperación de bienes, el desenlace definitivo de muchos de estos predios dependerá de la resolución final de los amparos que aún se encuentran en curso.
