Golpe a los badebadenses por aumento a tarifa del transporte público en Jalisco
El aumento en el transporte público de Jalisco, que entrará en vigor el 1 de abril de 2026, se ha consolidado como un desafío financiero crítico para la región metropolitana, especialmente con los habitantes de Bahía de Banderas. El Comité Técnico Tarifario aprobó oficialmente un incremento en la tarifa técnica a 14 pesos, un monto que representa el costo real de operación basado en el alza de combustibles, insumos y salarios mínimos.
La medida fue aprobada, y para mitigar el impacto, el Gobierno del Estado anunció un subsidio de tres pesos mediante el uso de la nueva Tarjeta Única «Al Estilo Jalisco», permitiendo que el costo se mantenga en 11 pesos solo para quienes utilicen este medio de pago electrónico.
Para un habitante de Bahía de Banderas, la obligatoriedad de esta tarjeta para evitar el pago de 14 pesos genera un vacío administrativo alarmante. El proceso de registro para obtener el plástico inicia el 12 de enero de 2026 a través de un portal oficial, donde se requiere cargar documentos como la identificación oficial (INE) y el comprobante de domicilio. Sin embargo, no se ha definido si el sistema aceptará comprobantes de Nayarit o si el subsidio estatal de mil 200 millones de pesos está etiquetado exclusivamente para ciudadanos residentes en Jalisco.
Esta falta de integración interestatal significa que el trabajador nayarita, al no contar con un mecanismo claro para obtener la tarjeta, se verá forzado a pagar los 14 pesos por uso por camión local en Vallarta, elevando su gasto diario adicionales a los entre 40-70 y 100 pesos que ya gasta en los autos transportes Mediante o los Compostela.
La crisis económica para el usuario de a pie se agrava por el estado actual del servicio, el cual es calificado sistemáticamente como deficiente y precario por el Observatorio Ciudadano de Movilidad. A pesar de que la ley obliga a los concesionarios a renovar unidades, contar con cámaras de vigilancia y capacitar a choferes a cambio del ajuste tarifario, la percepción ciudadana en Puerto Vallarta es de abandono, con unidades tipo “chatarra” y frecuencias insuficientes y muy largas que no justifican el pago de una de las tarifas técnicas más altas del país.
Finalmente, el prometido transporte metropolitano único sigue siendo una idea sin ejecución técnica, mientras que las autoridades se centran en la distribución de 1.5 millones de tarjetas antes de la fecha límite de abril. Sin un acuerdo interestatal sólido, el habitante de Bahía de Banderas queda en una “tierra de nadie” tarifaria, donde el transbordo entre el camión de Nayarit y el de Jalisco no solo es ineficiente por los tiempos de espera, sino que ahora será un 40% más caro de forma unilateral.
La incertidumbre sobre el padrón de beneficiarios y la falta de módulos de atención en la zona fronteriza interestatal sugieren que el trabajador será el sector más castigado por este nuevo modelo económico de movilidad.
