Por primera vez alguien se baja a tomarse foto en las letras de Bahía
Por primera vez desde que se terminaron, las letras de presentación de Bahía de Banderas registraron la visita intencionada y no política ni periodistica, ni de funcionarios públicos, de una persona quien legítimamente se tomó el tiempo y la molestia de llegar hasta a ellas, estacionarse y captar su postal, para subirla a sus redes sociales.
Puede parecer una noticia de broma, pero en realidad, se trata de la seriedad con la que existe un abandono de este sitio, que no tendría porque ser relevante de no ser porque le costó a los badebadenses 11 millones de pesos del erario.
Fue a principios del 2024 cuando el gobierno municipal de Mirtha ‘N’ terminó la obra. El costo fue muy criticado, pero además, la mayor polémica vino mucho después.
Ya que, una vez inauguradas (con un evento multitudinario en el sitio que incluyó la contratación del artista Alfredito Olivas), nadie, absolutamente ningún turista o local, ni por error, volvió a poner un pie en el llamado parador turístico de Bahía de Banderas.
Y es que, el lugar escogido, no es para nada un sitio donde detenerse. Las letras cuentan con su pedestal rodeado por vía peatonal, pero el problema es que el.lugsr en sí, está situado entre dos carriles de una avenida de alta velocidad, el acceso desde el puente del río Ameca que viene desde Puerto Vallarta.
A pesar de contar con cajones de estacionamiento, el sitio nunca ha lucido ningún vehículo estacionado. En punto escogido, han señalado desde su apertura, es incorrecto, dado que casi ningún turista llega a Bahía de Banderas en su vehículo desde Puerto Vallarta, sino solo los que han arribado al Aeropuerto y por lo tanto, se trasladan en un taxi o vehículo contratado, lo que les impedirá bajarse a las letras, o de observarlas, apenas serán unos segundos por la alta velocidad de circulación.
Las letras del municipio debían haber estado colocadas por la entrada de la carretera 200 en La Cruz de Huanacaxtle, dónde llega el turismo carretero, que podría bajarse de sus vehículos a tomarse una fotografía.
Bien pues, 11 millones de pesos y 2 años después, estas letras continúan sin ninguna utilidad, con ningún turista ubicándolas como “punto instagrameable”.
Así, por lo tanto, el usuario de Facebook “Teka Aréchiga”, conocido por sus posturas políticas estridentes y sus contenido frívolo y genérico al estilo de los creadores que presumen experiencias o lujos, fue quien se tomó la fotografía y sentenció “que están abandonadas”.

