Puente Amado Nervo podría concluirse prematuramente
La construcción del Puente Amado Nervo, una de las obras estratégicas para mejorar la movilidad entre Jalisco y Nayarit, avanza a un ritmo acelerado y ya muestra un progreso visible en su estructura principal sobre el río Ameca.
Con los pilotes y columnas prácticamente concluidos, actualmente se trabaja en la colocación de trabes y durmientes que permitirán convertir la obra en una estructura continua, acercándola a la etapa donde podrá comenzar el colado de la superficie de rodamiento.
Durante la conferencia matutina del gobierno federal, el titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), Jesús Antonio Esteva Medina, informó que el proyecto registra un avance cercano al 56 por ciento.
Detalló que la infraestructura principal ya cuenta con 126 pilotes terminados, así como con la subestructura conformada por 126 columnas y 21 cabezales, mientras que en la superestructura se han colocado 128 trabes de un total de 160, lo que permitirá avanzar en las piezas centrales en las próximas semanas.
“Amado Nervo va bien; estaba programado para agosto-septiembre (…) como ven, las zonas donde pasa el río ya tienen concluidos los apoyos; nos falta colocar las trabes centrales, pero se va a cumplir su fecha de conclusión”, explicó el funcionario federal al presentar el avance de la obra.
Las imágenes más recientes de la construcción muestran cómo la estructura del puente ya comienza a cruzar de forma visible el cauce del río Ameca, con largas vigas de concreto colocadas entre los apoyos que sostendrán la plataforma vehicular.
Grúas de gran capacidad trabajan en la instalación de los elementos prefabricados que darán continuidad lineal al viaducto, un proceso que, una vez concluido, permitirá iniciar la colocación de la losa y posteriormente el pavimento.
De acuerdo con el gobierno federal, el puente tendrá seis carriles de circulación, además de ciclovía y paso peatonal, y formará parte de un corredor vial de aproximadamente dos kilómetros de longitud, diseñado para conectar de manera directa el Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta con Nuevo Nayarit, reduciendo tiempos de traslado y desahogando el congestionado cruce actual sobre el río Ameca.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, destacó que la obra es fundamental para una de las regiones turísticas con mayor crecimiento del país, donde el incremento del desarrollo urbano ha generado severos problemas de movilidad.
“Hoy es un atasco tremendo; estamos hablando de una de las zonas turísticas del país que más está creciendo y ahora tendrá un puente que permita desde el Aeropuerto de Puerto Vallarta llegar mucho más rápido a Nuevo Nayarit”, señaló.
Con estos avances, el gobierno federal estima que la obra podría concluir en julio de 2026, adelantándose a la fecha originalmente prevista para finales de noviembre.
Sin embargo, uno de los puntos que genera preocupación entre especialistas y habitantes de la región se encuentra del lado de Puerto Vallarta, donde aún no se han realizado adecuaciones viales para recibir el flujo vehicular que generará el nuevo puente.
La avenida que deberá conectarlo con la ciudad no llega todavía hasta el punto de enlace y además se estrecha al ingresar al núcleo urbano, lo que podría convertirse en un nuevo cuello de botella si no se amplía la infraestructura.
En contraste, del lado de Bahía de Banderas, la vialidad que conectará con el puente ya se encuentra prácticamente terminada, lo que evidencia un avance más claro en la preparación urbana para la puesta en operación del nuevo cruce metropolitano.
A medida que las trabes continúan colocándose sobre el río y la estructura empieza a cerrar sus claros centrales, el Puente Amado Nervo comienza a tomar forma como una de las obras clave para la integración vial de la región Puerto Vallarta–Riviera Nayarit, aunque su verdadero impacto dependerá también de las obras complementarias que aún están pendientes del lado jalisciense.
