Bahía de Banderas: abandono de Cabildo desata lectura de estrategia política interna
En la sesión de Cabildo celebrada el día martes en Bahía de Banderas, la síndico municipal Daniela Sahagún, junto con los regidores Guerito Arreola, Mónica Robles y Milton Martínez, abandonaron el recinto antes de la discusión de puntos clave, en lo que diversos actores políticos interpretan como un intento de reventar la sesión.
Durante la jornada, el Cabildo tenía previsto aprobar nombramientos estratégicos en áreas como la Jefatura de Gabinete, la Contraloría y la Dirección de Turismo, posiciones fundamentales para la operación administrativa del gobierno municipal. Sin embargo, los ediles antes mencionados se retiraron sin emitir un posicionamiento de fondo ni presentar argumentos jurídicos que sustentaran su decisión.
La única justificación expresada fue un supuesto cambio en el orden del día. No obstante, tanto el reglamento de gobierno interior como la ley municipal del estado contemplan la posibilidad de realizar ajustes en la agenda sin que esto constituya una falta o invalide la sesión.
Contexto político
Los cuatro actores están identificados políticamente con el proyecto de Geraldine Ponce, lo que ha llevado a interpretar su salida como una acción coordinada más allá de una inconformidad administrativa.
Especial atención ha generado la postura del regidor Milton Martínez, quien milita en el Partido Verde Ecologista de México. Su actuar contrasta con la línea política que anteriormente se le atribuía, vinculada al proyecto de Jasmin Bugarin, lo que refuerza la percepción de un reacomodo político interno.
Análisis político
Más que un acto espontáneo, la salida de los ediles apunta a una estrategia de presión mediática y política. Al retirarse sin debatir, evitan el desgaste técnico o jurídico, pero generan un impacto inmediato en la narrativa pública: la idea de un Cabildo dividido.
Este tipo de acciones suele buscar tres objetivos:
• Deslegitimar decisiones clave: al no participar, intentan sembrar dudas sobre la validez o consenso de los nombramientos aprobados.
• Generar percepción de crisis interna: el abandono del recinto proyecta una imagen de ruptura dentro del gobierno municipal.
• Posicionamiento rumbo a futuros escenarios electorales: particularmente en el caso de la síndico Daniela Sahagún, quien es vista como una figura con aspiraciones políticas en Bahía de Banderas.
Asimismo, el movimiento puede interpretarse como un intento de desgaste hacia la figura de Héctor Santana, en el contexto de una disputa de influencia frente al grupo político encabezado por Geraldine Ponce.
En este escenario, la política local comienza a perfilarse no solo como una arena de gestión pública, sino como un campo de posicionamientos anticipados, donde cada acción —o inacción— tiene un cálculo estratégico.
Lo ocurrido en Cabildo no fue únicamente una diferencia administrativa, sino un episodio que evidencia el reacomodo de fuerzas y la disputa por el control político en Bahía de Banderas.
