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Hijos de Rocha Moya se habrían escondido en Punta de Mita: PROCESO

Los hijos de Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, se habrían refugiado al menos hasta el 12 de mayo en la Península de Punta de Mita, en Bahía de Banderas, luego de que su padre habría sido ubicado bajo vigilancia aérea en el Palacio de Gobierno de Sinaloa, presuntamente mediante drones y activos vinculados a inteligencia de Estados Unidos.

La información fue publicada por la revista Proceso, que atribuye los datos a una fuente de inteligencia de alto nivel. De acuerdo con esa versión, los hijos de Rocha Moya habrían estado resguardados en Punta de Mita, una de las zonas residenciales y turísticas más exclusivas de la Riviera Nayarit, mientras el mandatario sinaloense permanecía bajo un esquema de vigilancia aérea en Culiacán.

A partir de esta publicación, en Bahía de Banderas se especula sobre la posible presencia de un fuerte dispositivo de seguridad en la zona de Punta de Mita, presuntamente relacionado con el resguardo de la familia del gobernador con licencia. Sin embargo, hasta ahora ninguna autoridad municipal, estatal o federal ha confirmado públicamente la existencia de ese operativo, ni ha reconocido que familiares de Rocha Moya se encuentren en territorio nayarita.

Según Proceso, un reporte de inteligencia habría ubicado a Rocha Moya dentro del Palacio de Gobierno de Sinaloa bajo vigilancia aérea permanente, con la presencia de un helicóptero ligero tipo “Little Bird” y al menos seis drones de gran tamaño, de Estados Unidos. El medio refiere que el patrón observado no correspondería a un patrullaje convencional, sino a un esquema de “vigilancia estratégica y disuasión aérea permanente”.

La revista también publicó que, horas después de difundir esa primera información, un helicóptero de las Fuerzas Armadas pero mexicanas habría trasladado desde el Palacio de Gobierno a Rocha Moya junto con dos de sus hijos. En ese mismo contexto, Proceso señala que los hijos del mandatario con licencia “habían estado refugiados en la Península de Punta Mita, en la Riviera Nayarit”, y que dos de ellos ya se encontraban con su padre al momento del presunto traslado, ocurrido ayer.

Esto sugiere que entonces dichos hijos se habrían traslado de Nayarit a Sinaloa para viajar con su padre, aunque el mandatario con licencia tiene de hecho cuatro en total, por lo que otros dos aún podrían o no estar en Bahía de Banderas.

El punto más delicado del reporte es que la fuente citada por Proceso atribuye la vigilancia a inteligencia de Estados Unidos y la vincula con un posible escenario de captura y traslado. De confirmarse, se trataría de un episodio de enorme alcance político, diplomático y de seguridad, no sólo para Sinaloa, sino también para Nayarit, por la presunta utilización de Punta de Mita como punto de resguardo familiar para los hijos del hoy acusado por el gobierno estadounidense de ser cómplice de la delincuencia.

La publicación contextualiza este dispositivo en torno a que Rocha Moya y otros funcionarios mexicanos activos y retirados fueron señalados en una acusación formal hecha pública en Nueva York por presunto tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas. Según esa acusación, los señalados habrían colaborado con el Cártel de Sinaloa en el envío de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina hacia Estados Unidos.

Hasta este momento, no existe confirmación oficial de ninguna autoridad sobre el supuesto refugio en Punta de Mita, el presunto dispositivo de seguridad en la zona, la vigilancia aérea atribuida a Estados Unidos o el traslado de Rocha Moya y sus hijos. Todo se sostiene, por ahora, en la exclusiva publicada por Proceso y en fuentes reservadas citadas por ese medio.

Sin embargo la gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla Valverde, negó que Rocha Moya se encuentre en el Palacio de Gobierno y sostuvo que está en su casa. No obstante, el señalamiento de Proceso ya colocó a Punta de Mita en el centro de una trama nacional de alto impacto, donde se mezclan seguridad, política, acusaciones internacionales y el presunto resguardo de una familia ligada al poder sinaloense.

La falta de una postura oficial sólo aumenta el peso de la incertidumbre. Si el reporte es falso, las autoridades tendrían que desmentirlo con claridad. Si es cierto, Bahía de Banderas estaría siendo escenario silencioso de un capítulo delicado dentro de una crisis política y de seguridad que rebasa las fronteras de Sinaloa.