Avanza obra de acceso dese Bahía al puente Amado Nervo
Bahía de Banderas empieza a tomar ventaja en la carrera por dejar listos los accesos del Puente Amado Nervo, una de las obras de conectividad más importantes para la zona metropolitana compartida con Puerto Vallarta. El gobernador de Nayarit, Miguel Ángel Navarro Quintero, difundió nuevos avances de las obras complementarias del lado de San Vicente, donde ya se trabaja en la conexión de la avenida Federación con la estructura del puente.
De acuerdo con la información reportada por el Gobierno de Nayarit, los trabajos incluyen la ampliación de la avenida Federación a seis carriles, la construcción de una ciclovía, rehabilitación del alumbrado público y adecuaciones en los accesos de entrada y salida hacia el puente. También se informó que ya concluyó el reacomodo de la red eléctrica en el acceso del lado de San Vicente, una de las tareas necesarias para continuar con la obra vial.
Las imágenes difundidas muestran maquinaria y personal trabajando sobre los carriles laterales, con desmonte de banquetas, registros eléctricos y preparación de terraplenes para ampliar la vialidad. La intención es que la avenida Federación, que actualmente funciona como uno de los accesos principales de San Vicente, pueda empatar con la capacidad del nuevo puente, que contará con seis carriles de circulación.
La inversión estatal para estas obras complementarias del lado de Nayarit asciende a 12.7 millones de pesos, según lo informado en las supervisiones realizadas junto con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes. Además de la ampliación vial, el proyecto contempla iluminación, señalización, rehabilitación de cunetas y una ciclovía conectada directamente con el Puente Amado Nervo.
El puente, construido sobre el río Ameca, mantiene un avance físico superior al 80 por ciento, según reportes de la SICT, y su estructura principal ya se encuentra prácticamente terminada. Incluso se ha informado que técnicamente ya es posible cruzar de un estado a otro por el viaducto; sin embargo, la apertura al tránsito vehicular sigue detenida por las obras complementarias en ambos extremos.
Ahí es donde aparece el contraste político y de infraestructura: mientras del lado de Bahía de Banderas ya se observan trabajos visibles para completar la conexión con avenida Federación, del lado de Puerto Vallarta el avance no luce al mismo ritmo. En Jalisco, las obras se concentran en el entorno de Verde Vallarta, en la delegación de Ixtapa, pero todavía no muestran el mismo nivel de desarrollo urbano que ya se observa en San Vicente.
La diferencia no es menor. El Puente Amado Nervo no servirá plenamente si sus accesos no están listos. La estructura puede estar terminada, pero sin vialidades funcionales, señalización, carriles de incorporación, alumbrado y conexión segura con las avenidas existentes, el proyecto queda incompleto. Por eso, los accesos se han convertido en el verdadero factor que retrasa la apertura.
La obra federal promete reducir tiempos de traslado entre Bahía de Banderas y Puerto Vallarta, desahogar la carretera federal 200 y mejorar la movilidad diaria de trabajadores, residentes y turistas. La SICT ha estimado beneficios para cerca de medio millón de habitantes de ambas entidades y ahorros de hasta 25 minutos en los recorridos entre la Riviera Nayarit y Puerto Vallarta.
Además, Bahía de Banderas ya proyecta otras vialidades alternas relacionadas con la nueva movilidad que detonará el puente. En mayo se anunció una primera etapa para pavimentar más de dos kilómetros entre Jarretaderas y San Vicente, con una inversión cercana a los 60 millones de pesos, como parte de un corredor que conectaría con avenida Federación y permitiría nuevas rutas internas en el municipio.
Por ahora, el Puente Amado Nervo sigue sin fecha oficial de apertura. La expectativa inicial apuntaba a finales de junio o los primeros días de julio, pero el tránsito vehicular aún no ha sido liberado. Todo indica que la inauguración dependerá de que concluyan, o al menos queden funcionales, las adecuaciones de acceso tanto en Bahía de Banderas como en Puerto Vallarta.
Mientras tanto, Nayarit ya presume avances concretos del lado de San Vicente. En contraste, Puerto Vallarta todavía enfrenta el reto de acelerar su parte para que el puente no nazca como una gran obra terminada, pero atorada por sus accesos. La conexión metropolitana ya está cerca; lo que falta es que ambos lados estén a la altura de la infraestructura que prometieron.
