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Inauguran MODESTAMENTE el Puente Amado Nervo

En una mañana lluviosa de este miércoles 28 de octubre, finalmente fue inaugurado el puente Amado Nervo, una obra planteada desde hace aproximadamente diez años y que hoy se convierte en una nueva conexión entre Puerto Vallarta, Jalisco, y Bahía de Banderas, Nayarit. Sin grandes ceremonias, sin multitudes y con la sencillez con la que se inaugura una calle de colonia, quedó abierto al tránsito vehicular uno de los proyectos de infraestructura más esperados de la región, probablemente la obra de la década junto con la autopista.

No estuvo presente la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, tampoco los presidentes municipales de Puerto Vallarta Luis Ernesto Munguía y Bahía de Banderas Héctor Santana, ni legisladores federales o locales. La inauguración se realizó prácticamente con dos figuras centrales: el gobernador de Nayarit, Miguel Ángel Navarro Quintero, y el secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Esteva Medina, quien encabezó la entrega de la obra por parte del Gobierno de México.

La lluvia acompañó una ceremonia discreta que contrastó con la magnitud de la infraestructura. No hubo necesidad de una concentración multitudinaria ni de un despliegue político para poner en funcionamiento el puente. Después de años de anuncios, gestiones y espera, bastó con abrir la circulación para que comenzara a cumplir la función para la que fue construido.

Bajo un pequeño toldo y con dos pantallas para transmitir a la Conferencia Mañanera, con la que se comunicaron en vivo por breves minutos el secretario y el gobernador.

Desde su micrófono, el secretario Esteva Medina informó sobre la conclusión de los trabajos, destacando que la estructura fue terminada cuatro meses antes del plazo contractual establecido.

De acuerdo con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, el proyecto representó una inversión total de 963 millones de pesos, de los cuales 760 millones correspondieron directamente a la construcción del puente. La obra tiene más de 800 metros de longitud y, considerando las vialidades complementarias, comprende una intervención cercana a los dos kilómetros.

La nueva infraestructura cuenta con tres carriles de circulación en cada sentido y está diseñada para beneficiar a aproximadamente 479 mil habitantes de ambos municipios, además de los miles de turistas que visitan diariamente esta zona metropolitana. Según las estimaciones oficiales, permitirá reducir hasta 40 minutos los tiempos de traslado respecto al recorrido anterior.

Su construcción también contempló condiciones especiales de resistencia ante fenómenos naturales. El puente fue diseñado para soportar eventos de lluvia extraordinarios, con una estructura de concreto adaptada a las condiciones sísmicas de la región, mediante 20 claros de 40 metros y cimentaciones con profundidades superiores a los 15 metros.

Pero más allá de las cifras, la importancia de esta inauguración está en la movilidad cotidiana. Durante años, la comunicación entre Puerto Vallarta y Bahía de Banderas ha dependido principalmente del puente sobre el río Ameca, una conexión que concentra buena parte del tránsito entre Jalisco y Nayarit, particularmente en los horarios de mayor movimiento laboral y turístico.

Ahora, el puente Amado Nervo representa una alternativa para quienes diariamente cruzan de un estado a otro por motivos de trabajo, comercio, servicios o turismo. Su apertura permitirá distribuir parte del flujo vehicular y ofrecer una segunda opción de comunicación en una región cuyo crecimiento urbano ha superado durante años la capacidad de sus vialidades.

La obra llega después de una década desde que comenzó a plantearse la necesidad de una conexión adicional entre ambos municipios, aunque su ejecución corresponde al actual proyecto federal. Su conclusión representa un avance para una zona metropolitana que, pese a encontrarse dividida administrativamente entre dos estados, funciona en la práctica como una sola ciudad.

Así, sin la presencia de la presidenta de la República, sin alcaldes y sin una gran pasarela de personajes políticos, quedó inaugurado el puente Amado Nervo. La lluvia fue testigo de una apertura sencilla para una obra de casi mil millones de pesos que, desde este miércoles, deja de ser una promesa de infraestructura para convertirse en una vialidad al servicio de los habitantes de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas.