Convoca Cabildo a sesión a la par de bloqueo-protesta; persiste silencio municipal
Mientras habitantes de Punta de Mita anunciaron el cierre de la carretera federal 200 para el próximo lunes 27 de abril, en protesta por las obras en Playa Cocinas y la falta de respuestas de las autoridades, el Ayuntamiento de Bahía de Banderas convocó a sesión ordinaria de Cabildo para esa misma fecha, a las 11:00 horas, en un horario que podría coincidir con el desarrollo del bloqueo y sus efectos sobre la movilidad regional.
De acuerdo con la convocatoria difundida por integrantes de la comunidad, los manifestantes se reunirán desde las 5:00 de la mañana en la plaza pública de Emiliano Zapata, en Punta de Mita, para posteriormente avanzar hacia el cierre de la carretera. El llamado ciudadano acusa falta de atención institucional ante un conflicto que involucra territorio, acceso a la playa, agua y presuntas afectaciones derivadas de obras en la zona costera.
La protesta fue convocada con un mensaje directo: “El pueblo ya habló. El pueblo votó. Este lunes 27 de abril cerraremos la carretera, no por capricho, sino por convicción”. En la publicación, habitantes señalan que lo que está en juego es “nuestro territorio, nuestra dignidad y nuestro futuro”, además de advertir que la comunidad se considera organizada y decidida a hacerse escuchar ante la falta de respuestas.
Sin embargo, el mismo día, el Ayuntamiento de Bahía de Banderas tiene programada la vigésima séptima sesión ordinaria de Cabildo a las 11:00 horas. Aunque en el orden del día aparecen temas administrativos y dictámenes de comisiones, no se observa un punto específico dedicado a atender públicamente el conflicto de Playa Cocinas ni a abrir una ruta de mediación frente al anuncio del bloqueo carretero.
Esa coincidencia de tiempos genera un contraste político evidente: mientras una parte de la población se prepara para tomar una de las vialidades más importantes de la región, el Cabildo sesionará de manera ordinaria, probablemente mientras el cierre ya se encuentre en curso o mientras sus efectos comiencen a resentirse en Punta de Mita, La Cruz de Huanacaxtle, Bucerías y el corredor hacia Puerto Vallarta.
El hecho alimenta la percepción de desinterés o falta de reflejos políticos por parte del Ayuntamiento, pues hasta ahora no se ha informado con claridad una mesa de diálogo, una comparecencia pública, una explicación técnica sobre las obras o una intervención municipal directa para evitar que el conflicto escale a un cierre carretero. La convocatoria a sesión, en lugar de mostrar una respuesta específica al problema, parece avanzar por una ruta institucional ajena a la tensión social que se vive en la zona costera.
La carretera federal 200 es un eje estratégico para trabajadores, estudiantes, turistas, transporte público, comercios y servicios de emergencia. Un bloqueo desde temprana hora podría generar afectaciones severas en la movilidad de Bahía de Banderas y también en la conexión con Puerto Vallarta, especialmente si no existe una negociación previa o una presencia institucional capaz de atender a los inconformes antes de que se concrete el cierre.
El conflicto por playa Cocinas ha dejado de ser únicamente una inconformidad vecinal para convertirse en un asunto de gobernabilidad municipal. Los manifestantes han colocado en el centro del reclamo el derecho al acceso público a las playas, la protección del territorio y el agua como tema comunitario. Frente a ello, la ausencia de una respuesta visible del Ayuntamiento refuerza la idea de que la administración municipal ha dejado crecer el problema hasta llevarlo a la carretera.
Para el gobierno de Bahía de Banderas, el lunes podría convertirse en una jornada incómoda: por un lado, una sesión de Cabildo con agenda formal; por el otro, una comunidad movilizada que acusa falta de atención y advierte un cierre total de la vía federal. Si la autoridad municipal no logra abrir un canal de diálogo antes de la protesta, la sesión ordinaria podría realizarse en paralelo a una crisis vial y social que, precisamente, exige intervención política urgente.
