MANIFESTANTES llaman a DESACTIVAR protesta y se dicen satisfechos con diálogo con gobernador
Luego de varios días de tensión por las obras en Playa Las Cocinas, en Punta de Mita, el movimiento ciudadano que mantenía protestas y acciones en calles concluyó de manera temporal, después de una reunión entre manifestantes, familiares de los tres detenidos liberados y el alcalde de Bahía de Banderas, Héctor Santana, realizada en la plaza pública de Punta de Mita.
De acuerdo con los propios participantes, tras la liberación de Fabricio Yáñez Fonseca, Sandra Cano Navarro y Antonio Benavides de la Cruz, se pidió a los pobladores regresar a sus casas y suspender las manifestaciones, al considerar que se abrió una ruta de diálogo con compromisos por escrito para garantizar el acceso público a la playa. En el encuentro, los asistentes señalaron que de momento el movimiento en calles quedaba terminado y que ya no habría bloqueos ni presencia permanente de protesta.
El cambio de postura ocurre después de que el caso escaló al Gobierno Federal, con la intervención de la Secretaría de Gobernación y la Semarnat, que anunciaron mesas de trabajo, supervisión técnica y revisión de los trabajos en Playa Las Cocinas, zona señalada por habitantes por presunta afectación al acceso público y por obras vinculadas a un desarrollo hotelero. La entrada de Gobernación modificó el escenario político, pues colocó el conflicto fuera del control exclusivo del Gobierno de Nayarit y del Ayuntamiento de Bahía de Banderas.
En la reunión con Santana, los manifestantes y familiares de los ex detenidos afirmaron haber recibido una respuesta favorable del gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero para formalizar acuerdos que garanticen el libre acceso a Playa Las Cocinas. Según lo expresado por los participantes, esos compromisos deberán quedar por escrito, lo que fue presentado como una condición importante para dar por terminada la fase de protesta pública.
El mensaje también tuvo un tono político evidente. Algunos asistentes pidieron dejar de hablar mal del gobernador, pese a que días antes el propio mandatario estatal había sido señalado por su postura dura frente a los inconformes y por el despliegue de elementos policiacos en la zona. En el mismo encuentro, se escucharon expresiones de respaldo hacia Héctor Santana, quien fue vitoreado por parte de los presentes tras la liberación de los detenidos y la apertura de una nueva ruta de acuerdos.
La conclusión temporal de las manifestaciones llega después de una jornada de alta presión pública. La detención de los tres pobladores, considerada arbitraria por activistas y medios locales, provocó críticas contra el Gobierno de Nayarit, la Fiscalía estatal y el propio Ayuntamiento de Bahía de Banderas. La liberación de los detenidos bajó la tensión inmediata, aunque no elimina las preguntas de fondo: qué permisos existen, bajo qué condiciones continúa la obra, qué autoridad verificará la zona y cómo se garantizará que el acceso a la playa no sea condicionado por el desarrollo privado.
En paralelo, el gobernador Miguel Ángel Navarro publicó que, junto con autoridades federales y estatales, sostuvo diálogo directo con habitantes de Punta de Mita para atender sus inconformidades sobre la obra hotelera en Playa Las Cocinas. Aseguró que el acceso público a las playas está garantizado y que se mantendrán mesas de trabajo con la empresa, la ciudadanía y las autoridades para revisar los planteamientos, cuidar el ecosistema y asegurar que cualquier intervención se realice conforme a la normatividad.
El mandatario también informó que, como parte de los acuerdos, se determinó el retiro de elementos de la Policía Estatal que se encontraban en la zona, privilegiando el diálogo y la construcción de soluciones sin confrontación. Además, reconoció que la inversión privada genera empleo y desarrollo, pero sostuvo que ningún proyecto puede estar por encima del derecho social, el cuidado ambiental ni el acceso libre a las playas.
Con ello, el conflicto entra en una nueva etapa. Las calles bloqueadas se desactivan, pero el expediente sigue abierto. Los pobladores aceptaron pausar la protesta bajo la expectativa de que los compromisos se formalicen y se cumplan; el Gobierno de Nayarit intenta recomponer el costo político; el Ayuntamiento busca presentarse como puente de diálogo, y Gobernación queda como árbitro federal de un caso que ya no podrá resolverse solo con discursos. La verdadera prueba será si los acuerdos escritos garantizan, en los hechos, que Playa Las Cocinas siga siendo una playa pública, accesible y protegida.
