Cae también el turismo en Bahía de Banderas
El turismo también está bajando en Nuevo Nayarit. Aunque el principal corredor hotelero de Bahía de Banderas conserva una ocupación superior a la de varios destinos importantes del país, las cifras de 2026 muestran un retroceso frente al año pasado: entre enero y julio promedió 74.4% de ocupación hotelera, contra 77.0% en 2025, una pérdida de 2.6 puntos porcentuales.
El golpe debe observarse dentro de un escenario turístico nacional complicado. En el acumulado enero-julio, Playacar continúa arriba con 82.4% y Cabo San Lucas con 77.3%, mientras Nuevo Nayarit aparece con 74.4%. Aun con su caída, el destino nayarita se mantiene por encima de Cancún y Puerto Vallarta. Pero prácticamente todos están perdiendo terreno: Playacar retrocedió 2.8 puntos, Cabo San Lucas 2.4 y Cancún terminó el periodo en 73.2%; Puerto Vallarta sufrió una disminución cercana a 9 puntos porcentuales. La excepción destacada fue Bahías de Huatulco, que avanzó de 67.1% a 69.5%.
Es decir, Nuevo Nayarit no está desplomándose como Puerto Vallarta, pero sí tiene menos ocupación que hace un año. Esa diferencia importa. Mantenerse en los primeros lugares nacionales habla de fortaleza relativa frente a sus competidores, pero no cambia el dato central: en 2026 se están ocupando proporcionalmente menos habitaciones que en 2025.
La señal se hizo todavía más evidente durante las vacaciones de verano. Julio cerró con 71.7% de ocupación en Nuevo Nayarit, frente al 73.6% del mismo mes de 2025, una reducción de 1.9 puntos precisamente en uno de los periodos en que más movimiento turístico debería registrarse. Ese resultado hizo que el destino pasara del tercero al cuarto sitio mensual.
Y mientras Nuevo Nayarit perdió terreno, aparecieron competidores inesperados. Tijuana pasó de 65.8% a 75.5% en julio, colocándose por encima de Nuevo Nayarit durante ese mes, mientras Manzanillo saltó de 53.4% a 67.4%. Cancún también tuvo un mal julio y cayó siete puntos hasta 68.3%. Cabo San Lucas y Playacar permanecieron entre los destinos con mayor ocupación.
La comparación deja una advertencia para Bahía de Banderas: estar mejor que Puerto Vallarta no significa que todo marche bien. De hecho, durante los primeros meses de 2026 Nuevo Nayarit llegó a mostrar un desempeño mucho más fuerte. Entre enero y marzo registraba 84.5% de ocupación, incluso por encima del 81.6% observado en ese mismo periodo de 2025. El hecho de que el acumulado hasta julio haya terminado ya 2.6 puntos abajo indica que el comportamiento se deterioró conforme avanzó el año.
Además, lo que ocurre en Puerto Vallarta difícilmente resulta indiferente para Bahía de Banderas. Ambos forman parte de una misma dinámica turística metropolitana: muchos visitantes llegan por el mismo aeropuerto y se desplazan entre Jalisco y Nayarit durante sus vacaciones. Puerto Vallarta atraviesa una desaceleración considerable en 2026; durante el primer semestre, por ejemplo, DATATUR registró una caída de su ocupación promedio respecto de 2025. Eso puede representar un riesgo regional para Bahía de Banderas, aunque las cifras disponibles no permiten afirmar que sea la causa directa de la disminución registrada en Nuevo Nayarit.
Precisamente por eso aparece una tarea pendiente: Nuevo Nayarit —o Nuevo Vallarta, como todavía lo identifica una parte importante del mercado— necesita venderse también por sí mismo. Bahía de Banderas tiene infraestructura hotelera, playas y desarrollos suficientes para fortalecer una identidad turística propia y no depender solamente del enorme reconocimiento internacional construido alrededor del nombre Puerto Vallarta.
Los números todavía colocan a Nuevo Nayarit en una posición competitiva, pero la tendencia ya encendió una luz amarilla: pasó de 77.0% a 74.4% en el acumulado y de 73.6% a 71.7% durante julio. Mientras algunos competidores también caen, otros comienzan a recuperar terreno. Para Bahía de Banderas, el desafío ya no es solamente presumir que está mejor que su vecino: es detener su propia caída y promover con mayor fuerza su destino antes de que esos 2.6 puntos perdidos se conviertan en una tendencia más profunda.
