México Open: tan cerca y tan lejos de Nayarit

Un año más, un logro más, del evento golfístico más importante del país y que se realizó en Bahía de Banderas. Este pasado fin de semana, se llevó a cabo por segundo año consecutivo el Mexico Open en el complejo Vidanta, un torneo de la Asociación Profesional de Golf (PGA por, sus siglas en inglés) que atrajo la mirada del mundo a nuestro destino turístico (o por lo menos al vecino Puerto Vallarta).

Sin duda el golf es uno de los principales motores de atracción de turistas para Riviera Nayarit y Puerto Vallarta, entre los dos municipios existen 10 campos de 18 hoyos y dos de 9 hoyos (de los cuales solo 3 están en Jalisco). Este deporte es clave para atraer turismo de alto poder adquisitivo y sin duda la bahía se ha posicionado a lo largo de los años como uno de los sitios más importantes del continente para practicar el deporte.

Para coronar este diferenciador con respecto de otros destinos menos competitivos en oferta golfística, Grupo Vidanta y Grupo Salinas, decidieron desde el año pasado organizar este evento que ha puesto al país en cadenas televisivas mundiales y en boca de empresarios y líderes de la industria.

Lo menos que le quedaba al gobierno, era aprovechar lo que ya están realizando otros. Jalisco y Puerto Vallarta han ganado sin duda la batalla de comunicación y dejado pasmado al gobierno estatal nayarita y de Bahía de Banderas.

Una vez más solo se menciona a Puerto Vallarta y no a Riviera Nayarit en la transmisión de 4 días del Mexico Open. Se sabe de buena fuente que existió solo un reclamo por parte del titular de turismo de Nayarit, pero quedó solo el reclamo y no la intención, creatividad, gestión, para que la marca Riviera Nayarit fuera también mencionada a nivel global.

Esta actitud fue reflejada también en la presencia de autoridades en el evento. Por una parte el gobernador jalisciense, Enrique Alfaro y el alcalde vallartense, Luis Michel, hicieron promoción en sus redes sociales, asistieron al evento y se colgaron del mismo; desafortunadamente muy distante de lo que sucedió de este lado del Río Ameca, ya que ningún esfuerzo ni presencia fue realizado por parte de Nayarit.