Comunidad

Pobladores “tomaron” simbólicamente playa del Four Sesons

En medio del creciente movimiento social por la defensa de Playa Las Cocinas, pobladores de Corral del Risco y habitantes de Punta de Mita se organizaron para realizar un desembarco simbólico en la playa ubicada frente al hotel Four Seasons, un espacio que, aunque forma parte del litoral mexicano, actualmente no cuenta con acceso público por tierra para la población local.

La movilización fue realizada en lanchas. Niños, jóvenes, adultos y personas mayores llegaron por mar hasta la zona conocida históricamente como el viejo Corral del Risco, donde organizaron una convivencia comunitaria, caminaron por la playa y realizaron un picnic como gesto de memoria, protesta pacífica y reivindicación del derecho al disfrute de las playas.

De acuerdo con publicaciones difundidas en redes sociales, los habitantes vincularon esta acción con el recuerdo del desalojo ocurrido en 1994, cuando familias que habitaban el antiguo Corral del Risco fueron retiradas de esa zona durante el gobierno de Rigoberto Ochoa Zaragoza. Años después, en esa franja se consolidaron desarrollos turísticos de alto nivel, entre ellos Four Seasons y St. Regis.

La jornada tuvo una carga simbólica directa: los pobladores acudieron a una playa que consideran pública, pero a la que aseguran que ya no pueden entrar caminando debido al esquema de control del complejo turístico. En su propia promoción, Four Seasons Punta Mita se describe como ubicado dentro de una comunidad exclusiva con doble acceso controlado, en una península privada.

Durante la convivencia, los asistentes permanecieron en la arena, convivieron, comieron y recordaron que muchas familias de la zona crecieron vinculadas a ese litoral antes de que el desarrollo turístico modificara el acceso y la relación comunitaria con la playa. El acto no fue presentado como una ocupación violenta, sino como una “toma” simbólica: llegar por mar, permanecer en el sitio y visibilizar que el mar y las playas no deben quedar cerrados para quienes históricamente han vivido en la región.

El episodio ocurre en el contexto de la defensa de playa Las Cocinas, donde habitantes y activistas han denunciado obras relacionadas con el proyecto turístico de Grupo DINE/Montage en Punta de Mita. El conflicto se ha centrado en la posible afectación de la Zona Federal Marítimo Terrestre y en el temor de que se repita un modelo de exclusión: playas que formalmente son públicas, pero que en la práctica quedan rodeadas por desarrollos privados, controles de acceso o barreras físicas.

La discusión tiene un punto legal relevante. En México, las playas marítimas y la Zona Federal Marítimo Terrestre son bienes de uso común, y la Ley General de Bienes Nacionales establece que el acceso a las playas y a la zona federal contigua no puede ser inhibido, restringido, obstaculizado ni condicionado, salvo casos previstos por reglamento. Además, PROFEPA define la ZOFEMAT como una franja de 20 metros de tierra firme, transitable y contigua a la playa.

Por ello, la acción de los pobladores no solo tuvo un sentido nostálgico, sino también político y jurídico: recordar que una playa puede estar frente a un hotel de lujo, pero no por ello deja de formar parte del régimen público del litoral mexicano. El problema, señalan los habitantes, es que el acceso real muchas veces queda limitado cuando la única forma práctica de llegar es por lancha.

La movilización también se da en un ambiente de tensión en Punta de Mita. En las últimas semanas, el conflicto por playa Las Cocinas escaló con protestas, presencia policial, señalamientos contra el desarrollo turístico y órdenes de aprehensión contra manifestantes, de acuerdo con reportes nacionales.

Con este desembarco, los pobladores de Corral del Risco buscaron enviar un mensaje: playa Las Cocinas no es un caso aislado, sino parte de una historia más amplia de disputas por el territorio costero, la memoria comunitaria y el acceso efectivo a playas que, por ley, deben ser disfrutadas por todas las personas.