Lía Castro se registra en Morena y niega implicaciones en denuncias
La disputa por la candidatura de Morena a la presidencia municipal de Bahía de Banderas comienza a desarrollarse en medio de un escenario político de de extrañas coincidencias, pues en la última rendición de cuentas, el tesorero del Ayuntamiento, Mario Medrano, anunció que se mantiene vigentes presuntas irregularidades financieras y señalamientos sobre el manejo de recursos públicos de la administración anterior.
El asunto adquiere especial relevancia luego de que el gobierno del presidente municipal Héctor Santana García diera seguimiento a las denuncias derivadas del proceso de entrega-recepción del XI Ayuntamiento, donde se identificaron presuntas anomalías presupuestales y financieras por cantidades millonarias.
De acuerdo con la información proporcionada sobre la más reciente rendición de cuentas, se reportó un acumulado de 129 denuncias y procedimientos relacionados con irregularidades de la administración pasada, además de observaciones financieras cercanas a los 80 millones de pesos.
Durante la rendición de cuentas se dió fé de que existen antecedentes públicos confirmando que la Contraloría Municipal ha promovido acciones legales contra funcionarios del gobierno anterior.
En enero de 2026, el contralor municipal Mario Medrano Carrasco informó que se habían presentado 90 denuncias penales y 30 administrativas, además de identificar un presunto daño económico de 83 millones de pesos en el área de Tesorería y observaciones administrativas por 183 millones de pesos en distintas dependencias.
Sin embargo, estas cantidades corresponden a observaciones y posibles daños sujetos a investigación, no a un desfalco judicialmente acreditado y sentenciado.
La administración investigada fue encabezada originalmente por Mirtha Villalvazo Amaya y concluyó bajo la presidencia interina de Lía Castro Díaz de León, circunstancia en coincidencia que coloca a la hoy aspirante morenista en el centro del debate político sobre las responsabilidades de aquel gobierno, aunque no significa por sí misma que exista una acusación penal individual en su contra, mucho menos a priori de parte de Héctor Santana ni de su Ayuntamiento.
En medio de este contexto, precisamente Lía Castro anunció su decisión de participar en el proceso interno de Morena para buscar la coordinación municipal de los trabajos de la Cuarta Transformación, posición que representa un paso político hacia la candidatura a la presidencia municipal en 2027.
Durante un encuentro con representantes de medios de comunicación, la exalcaldesa presentó documentos que, según explicó, acreditan que no se encuentra inhabilitada para ocupar cargos públicos y que carece de antecedentes penales, además de que ninguna instancia judicial la ha llamado.
Entre sus argumentos mencionó tener constancias de la Auditoría Superior del Estado de Nayarit y de las autoridades correspondientes, así como documentación sobre su situación fiscal y patrimonial, que la acreditan en situación legal regular.
Castro sostuvo que no tiene requerimientos pendientes de las autoridades que le impidan participar en el proceso político y defendió su actuación durante el periodo en que estuvo al frente del Ayuntamiento.
Respecto de las irregularidades señaladas en la administración anterior, explicó que algunos de los problemas registrados durante su gestión interina fueron de carácter administrativo, particularmente por la falta de firma del síndico municipal en obras que, aseguró, ya contaban con recursos etiquetados.
No obstante que las constancias de no inhabilitación y de no antecedentes penales no equivalen necesariamente a la inexistencia de investigaciones administrativas o ministeriales; hasta ahora no se ha acreditado públicamente que Castro figure personalmente como imputada en las denuncias mencionadas.
La situación presenta una circunstancia políticamente significativa: mientras el gobierno de Héctor Santana impulsa el seguimiento de las investigaciones sobre el Ayuntamiento anterior, Lía Castro se incorpora a la competencia interna del mismo partido al que pertenece el actual presidente municipal, y por el cuál, acaba también de revelar buscaría la reelección.
La coincidencia entre la reciente mención de las denuncias y la incorporación de Castro al proceso político abre interrogantes sobre las consecuencias que las investigaciones podrían tener en la contienda interna. Sin embargo, hasta el momento no existen elementos suficientes para establecer que las denuncias hayan sido promovidas con una finalidad electoral.
La propia Castro buscó desactivar cualquier confrontación directa con Santana, a quien describió como su amigo y cuyas aspiraciones políticas dijo respetar.
“Yo siempre voy a buscar el beneficio para el municipio y si es de la mano de un presidente amigo, pues con mayor razón”, declaró en su rueda de prensa.
También aseguró que respetará los resultados de las encuestas de Morena, incluso si favorecen al actual alcalde, y que contribuirá a mantener la unidad del movimiento.
Al mismo tiempo, descartó aceptar cargos menores como compensación en caso de no obtener la candidatura, entre ellos una sindicatura.
Y precisamente como parte de su incorporación a la competencia política, Castro anunció su separación temporal e indefinida de la presidencia de la Fundación James McKenney, organización familiar dedicada a actividades altruistas y creada en memoria de su fallecido esposo.
Explicó que su madre, María Imelda Díaz de León, asumirá las responsabilidades correspondientes para garantizar la continuidad de los programas sociales.
Entre sus principales propuestas políticas destacó la creación de un banco municipal de alimentos, con el que pretende avanzar hacia un modelo de autosuficiencia alimentaria para Bahía de Banderas.
La exalcaldesa señaló que se trata de un proyecto trabajado durante aproximadamente dos años y que buscaría impulsar mediante iniciativas legislativas y la colaboración de empresas.
