Comunidad

Crece competitividad de Nayarit a nivel nacional

Nayarit dio uno de los mayores saltos económicos e institucionales registrados este año en el país dentro del Índice de Competitividad Estatal (ICE) 2026: pasó del lugar 22 al 14 entre las 32 entidades de México, un avance de ocho posiciones en solamente un año. Únicamente Quintana Roo, que escaló 12 lugares, tuvo un crecimiento mayor en la clasificación.

Pero, ¿qué significa realmente ser un estado “competitivo”? No quiere decir simplemente que Nayarit sea más rico, que tenga mayor presupuesto o que su gobierno haya obtenido una calificación general. El Índice de Competitividad Estatal, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), busca medir qué tan capaz es cada estado de generar, atraer y retener talento e inversión, es decir, qué condiciones ofrece para que una persona quiera estudiar, trabajar, emprender o desarrollarse ahí y para que una empresa considere conveniente instalarse, invertir, contratar trabajadores y permanecer en esa entidad.

Para ponerlo todavía más sencillo: el índice intenta medir qué tan preparado está un estado para producir oportunidades y competir económicamente con el resto del país. Para hacerlo, el ICE 2026 analiza 53 indicadores agrupados en seis grandes áreas: innovación y economía; infraestructura; mercado de trabajo; derecho; sistema político y gobiernos; y sociedad y medio ambiente.

Por eso entran en la evaluación cuestiones muy distintas. Importan la existencia de empleos formales y trabajadores preparados, pero también la infraestructura, la seguridad y las instituciones; además se observa la capacidad económica y de innovación. Un estado puede tener mucho turismo o grandes inversiones y, al mismo tiempo, perder competitividad si presenta rezagos importantes en otras áreas. El ICE pretende ofrecer una fotografía mucho más amplia que un simple dato de crecimiento económico.

En el caso de Nayarit, subir del lugar 22 al 14 significa que, al combinar todos esos indicadores, su posición relativa frente a los demás estados mejoró considerablemente. Ahora se encuentra por encima de Chihuahua, Guanajuato, Baja California, Estado de México, Colima, Hidalgo, Durango, Sinaloa, Tabasco, Veracruz, Puebla, Chiapas, Zacatecas, Morelos, Michoacán, Oaxaca y Guerrero.

El salto resulta todavía más relevante al observar lo ocurrido con otras entidades: Nayarit avanzó ocho posiciones, mientras Chihuahua perdió siete, Baja California seis y Sinaloa siete. Jalisco permanece considerablemente más arriba, en el sexto sitio nacional, mientras Nayarit ocupa el 14 y Colima el 20.

Uno de los aspectos particularmente interesantes para Nayarit está en su sofisticación productiva. El IMCO identifica a Quintana Roo, Nayarit y Campeche como las tres entidades con mayores avances en complejidad económica en sectores relacionados con innovación; conjuntamente, estos estados registraron incrementos de entre 12.7 y 26.9 puntos en ese indicador. En términos simples, significa avanzar hacia actividades económicas de mayor especialización y valor agregado, en lugar de depender exclusivamente de actividades económicas más básicas.

Y ahí aparece uno de los grandes retos para Nayarit: mantener el avance y convertirlo en beneficios perceptibles para la población. El propio IMCO explica que los estados competitivos suelen construir una combinación de empleo formal, trabajadores capacitados, infraestructura funcional, actividades productivas sofisticadas e instituciones confiables. No existe una sola fórmula que garantice el éxito.

El indicador tampoco significa que Nayarit sea ya uno de los estados más competitivos de México. El lugar 14 lo coloca en la parte media de la clasificación, todavía a distancia de Ciudad de México, Querétaro, Nuevo León, Coahuila, Baja California Sur y Jalisco, que ocupan los primeros seis lugares del ICE 2026. Lo sobresaliente en el caso nayarita es la velocidad de la mejoría respecto del año anterior.

Así, cuando se dice que Nayarit pasó del lugar 22 al 14 en competitividad, lo que realmente se está diciendo es que mejoró su posición nacional al evaluar conjuntamente decenas de variables relacionadas con economía, empleo, infraestructura, instituciones, seguridad, sociedad e innovación. Es una señal favorable sobre las condiciones estructurales del estado, aunque no significa que todos sus problemas económicos o sociales estén resueltos.

El verdadero examen vendrá en los próximos años: mantener o mejorar ese lugar y conseguir que esa mayor competitividad termine reflejándose en más inversión productiva, mejores empleos formales, mayores ingresos, empresas más sofisticadas y mejores oportunidades para quienes viven en Nayarit. Ese es finalmente el propósito que hay detrás de medir la competitividad.