Mundial no trajo turistas a Bahía de Banderas ni a Nayarit
Con el cierre de los partidos presenciales del Mundial de Futbol FIFA en México, el balance turístico para Bahía de Banderas apunta a una conclusión clara: la justa mundialista no generó ningún beneficio económico extraordinario para el destino, pese a las expectativas que se habían promovido desde el discurso oficial por la cercanía con los encuentros realizados en Guadalajara.
De acuerdo con lo señalado por el presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Bahía de Banderas, José Antonio Ayala Medina Mora, el municipio no registró una afluencia importante de turistas, no se presentó el escenario donde los viajeros mundialistas usaran la zona como sede alterna para hospedarse mientras asistían a los partidos.
Es decir, no se detectaron grupos de viajeros extranjeros relacionados directamente con el Mundial ni un aumento significativo en la ocupación hotelera atribuible al evento deportivo.
Aunque en algunas semanas hubo movimiento turístico en la región, el comportamiento obedeció principalmente al flujo habitual de verano, al turismo nacional y a la dinámica propia de destinos como Punta de Mita, Nuevo Nayarit y otras zonas de Bahía de Banderas. Ese movimiento, además, fue intermitente y no representó el repunte extraordinario que se había sugerido desde la promoción turística estatal.
La expectativa de que la cercanía con Guadalajara convertiría a Bahía de Banderas en punto de llegada, descanso o alojamiento para visitantes mundialistas simplemente no se reflejó en los hechos.
No hubo reportes de grupos internacionales hospedados por motivo de los partidos, ni cifras extraordinarias de reservación, ni un efecto visible que permitiera afirmar que el Mundial dejó una derrama económica adicional para el sector hotelero local, ni aquí ni en el resto de Nayarit, donde la Secretaría de Turismo tuvo la osadía de pronosticar ocupación turística debido al Mundial.
El único impacto perceptible estuvo en bares y restaurantes durante las transmisiones de partidos de la Selección Mexicana, donde algunos establecimientos recibieron clientes para ver los encuentros. Sin embargo, ese consumo fue limitado al ambiente futbolero del momento y no representa un fenómeno turístico extraordinario, pues ocurre también en partidos de Liga MX, finales, clásicos o encuentros relevantes de la selección nacional.
Así, Bahía de Banderas cerró el ciclo mundialista sin el beneficio económico alguno fuera de lo normal. El destino mantiene sus atractivos propios, su oferta hotelera, playas y gastronomía, pero el Mundial no fue el detonante turístico que algunos anticiparon.
Hasta ahora, no hay elementos públicos que permitan comprobar que la justa haya traído visitantes específicamente por los partidos ni una ocupación hotelera.
