Política

Traen a EX ALCALDE de Vallarta para operar MC en Bahía de Banderas

Movimiento Ciudadano comienza a mover sus piezas con mayor intensidad en Bahía de Banderas rumbo al proceso electoral de 2027, y entre los perfiles que recientemente han aparecido participando en la construcción política del partido destaca Ramón Guerrero Martínez, “El Mochilas”, exalcalde de Puerto Vallarta, exdiputado local en el Congreso de Jalisco y excandidato nuevamente a la presidencia municipal vallartense en la elección de 2024.

La presencia de Guerrero en reuniones de organización del partido naranja en territorio nayarita representa mucho más que una visita política. Su participación ocurre mientras la dirigencia estatal de MC busca fortalecer estructuras municipales, integrar cuadros y ampliar su presencia territorial en Bahía de Banderas, donde el partido pretende llegar considerablemente mejor organizado a la próxima elección.

En días recientes, Guerrero participó en un encuentro convocado por Citlalli Huerta, regidora de Movimiento Ciudadano en el Ayuntamiento de Bahía de Banderas y uno de los principales rostros del partido en el municipio. En la reunión también estuvo el coordinador estatal emecista Enrique Gascón Sánchez, además de la diputada federal Gloria Núñez y otros perfiles vinculados al proyecto naranja.

La propia Citlalli Huerta presentó públicamente el encuentro como parte de la construcción de un Movimiento Ciudadano “cada día más fuerte, unido y con rumbo” en Bahía de Banderas, mientras que las publicaciones relacionadas con la reunión enfatizaron la intención de trabajar desde las bases, escuchar a la ciudadanía y fortalecer los equipos municipales.

La participación de Ramón Guerrero tiene especial significado porque no se trata de un cuadro menor dentro de la historia de Movimiento Ciudadano en Jalisco. “El Mochilas” forma parte de la generación política que construyó las primeras victorias del movimiento que posteriormente se consolidaría como MC en el estado y, desde la trinchera de Puerto Vallarta, se convirtió en uno de sus principales referentes.

Fue precisamente en 2012 cuando Guerrero consiguió la presidencia municipal de Puerto Vallarta, en una de las primeras grandes victorias de aquella fuerza política en un municipio de relevancia nacional. En aquellos años, cuando el proyecto naranja todavía comenzaba su expansión en Jalisco, Puerto Vallarta se convirtió en uno de sus primeros bastiones municipales importantes.

Guerrero gobernó Puerto Vallarta entre 2012 y 2015 y posteriormente también se desempeñó como diputado local en el Congreso del Estado de Jalisco, además de mantenerse durante años dentro de la operación política del proyecto encabezado por Enrique Alfaro Ramírez. Esa trayectoria le permitió acumular experiencia en campañas, organización territorial, programas sociales, negociación política y construcción de estructuras electorales.

Por eso, que un personaje con ese antecedente aparezca ahora involucrado en actividades partidistas del otro lado del río Ameca no representa únicamente la presencia de un exalcalde en una reunión. Significa que uno de los cuadros históricos del movimiento naranja en la costa de Jalisco está colocando parte de su experiencia política y electoral en Bahía de Banderas, Nayarit, justo cuando Movimiento Ciudadano busca crecer en ese municipio.

Después de volver a competir por la alcaldía de Puerto Vallarta en 2024, Guerrero dejó de observarse con el protagonismo que anteriormente tuvo dentro de la vida política de Movimiento Ciudadano en Jalisco. Con una nueva configuración estatal encabezada por el gobernador Pablo Lemus Navarro, “El Mochilas” aparentemente no ha encontrado hasta ahora un espacio equivalente al que tuvo durante los años de mayor cercanía con el grupo político de Enrique Alfaro.

No existe, sin embargo, información pública suficiente para hablar de un rompimiento formal entre Guerrero y la actual dirigencia política de MC en Jalisco. Lo que sí comienza a hacerse evidente es que Bahía de Banderas se está convirtiendo en una nueva cancha para su operación política, donde su experiencia puede ser aprovechada para integrar equipos, acomodar cuadros y fortalecer una estructura que necesita crecer para competir seriamente en 2027.

Para Movimiento Ciudadano en Puerto Vallarta, esta situación puede representar un auténtico balde de agua fría. El escenario político local tampoco es sencillo para el partido naranja y observar a uno de los personajes que ayudaron a construir históricamente su estructura en el municipio dedicando esfuerzos al territorio vecino plantea inevitablemente preguntas sobre la reorganización del partido vallartense rumbo a la siguiente elección.

Guerrero conoce colonias, liderazgos, operadores y dinámicas electorales de toda esta región. Durante más de una década ha participado directamente en procesos políticos de Puerto Vallarta y conserva una experiencia territorial que difícilmente se improvisa. Que ese conocimiento comience a aprovecharse en Nayarit significa que MC Bahía podría estar recibiendo precisamente uno de los activos que Movimiento Ciudadano también necesitará en Puerto Vallarta para reconstruirse: operación territorial, estructura y experiencia electoral.

Para Movimiento Ciudadano en Bahía de Banderas, en cambio, la lectura resulta mucho más favorable. El partido ya cuenta con representación dentro del Ayuntamiento mediante Citlalli Huerta, quien ha asumido un papel activo en la organización municipal y en la integración de diferentes perfiles alrededor del proyecto naranja.

A esa estructura comienza ahora a acercarse un político que ya sabe lo que significa construir un movimiento desde una posición inicialmente minoritaria, disputar elecciones contra partidos mucho más grandes y finalmente conquistar un municipio de la importancia de Puerto Vallarta.

Bahía de Banderas tendrá además un peso estratégico particularmente importante en 2027. Por su número de habitantes, crecimiento poblacional, actividad económica y relevancia turística, será uno de los territorios fundamentales para cualquier fuerza política que pretenda competir no solamente por la presidencia municipal, sino también por la gubernatura de Nayarit.

La experiencia de Guerrero tiene además una característica particular: conoce profundamente la dinámica de la zona metropolitana Puerto Vallarta–Bahía de Banderas. Aunque administrativamente está dividida entre Jalisco y Nayarit, social, laboral y económicamente funciona cada vez más como una sola región, algo que puede representar una ventaja para un operador que durante años hizo política justamente del lado vallartense.

Todavía deberá observarse qué responsabilidad concreta terminará desempeñando Ramón Guerrero dentro de este proceso, si su papel permanecerá como acompañamiento y asesoría política o si eventualmente recibirá una tarea formal dentro de la estrategia electoral de Movimiento Ciudadano en Nayarit.

Pero su presencia difícilmente puede pasar inadvertida. Para Puerto Vallarta representa ver a una de las figuras históricas que ayudaron a levantar al movimiento naranja desde sus primeros años trasladando parte de su experiencia hacia otro territorio. Para Bahía de Banderas, por el contrario, puede significar la incorporación de un operador que ya conoce el camino para construir estructura, organizar elecciones y convertir un municipio relevante en un territorio competitivo.

A menos de un año del proceso electoral de 2027, Movimiento Ciudadano comienza así a acomodar sus piezas en Nayarit y “El Mochilas” parece haber encontrado del otro lado del río Ameca una nueva tarea política.