Culpa NAYARIT a Jalisco por baja de turismo ante inseguridad
El Gobierno de Nayarit atribuyó parte de la disminución registrada en la ocupación turística de la Riviera Nayarit durante este verano a la percepción de inseguridad existente en el vecino estado de Jalisco, al considerar que la cercanía entre ambos destinos termina afectando también la imagen de las playas nayaritas ante potenciales visitantes.
El señalamiento fue realizado por el subsecretario de Turismo de Nayarit, Aarón Jiménez Ruiz, quien reconoció que durante la actual temporada vacacional los niveles de ocupación fueron inferiores a los obtenidos el año pasado, cuando el destino presentó un comportamiento que calificó como extraordinario.
Aunque explicó que Nayarit tradicionalmente tiene una mayor fortaleza turística durante el invierno y Semana Santa que durante el verano, reconoció que en esta ocasión existió un factor adicional relacionado con la imagen de seguridad de la región.
«“Este año tuvimos un tema de reputación con el destino que tenemos de vecino”, señaló el funcionario.»
Jiménez Ruiz explicó que la situación de seguridad registrada en Jalisco termina teniendo repercusiones sobre Nayarit debido a la cercanía geográfica y a que, para muchos turistas, Puerto Vallarta y la Riviera Nayarit forman parte de un mismo corredor vacacional.
De acuerdo con lo informado, durante el verano la ocupación en destinos de la costa nayarita se ubicó aproximadamente entre 86 y 88 por ciento, mientras que en Semana Santa algunos puntos llegaron a alcanzar niveles cercanos al 92 por ciento. El funcionario reconoció que hubo una reducción respecto al verano anterior, aunque sostuvo que las cifras actuales continúan siendo favorables.
Desde Nayarit se ha buscado contrarrestar este efecto mediante campañas de promoción dirigidas principalmente al mercado nacional, presencia promocional en aeropuertos y centros comerciales, así como alianzas con equipos deportivos y otras estrategias para fortalecer la imagen turística de la entidad.
El subsecretario señaló que estas acciones permitieron recuperar parte de la afluencia que se había perdido durante los primeros meses del año y mantener el interés de viajeros nacionales, además de incrementar la presencia de visitantes extranjeros en algunos pueblos mágicos.
La declaración coloca nuevamente sobre la mesa la estrecha relación turística entre Puerto Vallarta y Bahía de Banderas: aunque se encuentran en estados distintos, ambos destinos comparten aeropuerto, carreteras, servicios, trabajadores y una misma dinámica turística, por lo que una afectación en la percepción de seguridad de un lado del río Ameca puede terminar repercutiendo también en el otro.
Así, mientras Nayarit mantiene una estrategia de promoción para sostener sus niveles de ocupación, desde su propia autoridad turística se reconoce que los problemas de percepción de inseguridad en Jalisco han generado un impacto que rebasa sus fronteras y alcanza también a las playas de la Riviera Nayarit.
