REPORTE FINANCIERO DEL 26 DE JUNIO DEL 2026
La junta de gobierno del Banco de México enfrenta un entorno complejo. Si bien la inflación anual se desaceleró a un 3.55 por ciento a inicios de junio, el banco central mantiene una postura prudente, considerando factores como la debilidad en la inversión privada y la persistente incertidumbre en torno a la relación comercial con Estados Unidos y la próxima revisión del T-MEC.
Respecto a la actividad económica, México registró una contracción del 0.6 por ciento en el primer trimestre, lo que obligó al Banxico a ajustar su previsión de crecimiento para 2026 al 1.1 por ciento. No obstante, existen expectativas de una recuperación en el segundo trimestre, impulsada por la demanda interna y externa que permitió un crecimiento de la actividad económica durante abril.
El impacto en los mercados financieros tras el anuncio fue de relativa estabilidad: Tipo de cambio: El peso mexicano cerró la jornada del 26 de junio cerca de las 17.50 unidades por dólar, registrando una depreciación marginal del 0.12 por ciento.
Factores externos: El mayor apetito global por activos de riesgo y un ligero debilitamiento del índice dólar (DXY) ayudaron a contener las pérdidas de la moneda local, permitiendo al mercado asimilar la decisión monetaria.
Mercado de deuda: El rendimiento del bono estadounidense a 10 años se situó en el 4.37 por ciento, mientras que el bono mexicano a igual plazo alcanzó el 8.91 por ciento.
