Se va titular de SEMARNAT en Nayarit tras caso de playa Cocinas
El escándalo de Playa Las Cocinas, en Punta de Mita, ya tuvo consecuencias políticas dentro de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). En plena conferencia encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la titular de la dependencia, Alicia Bárcena Ibarra, confirmó que se solicitó la renuncia del representante de Semarnat en Nayarit, cargo que, de acuerdo con registros y publicaciones oficiales, ocupaba José Rentería González.
La dependencia no presentó formalmente el relevo como una sanción exclusiva por el caso de Playa Las Cocinas ni detalló públicamente una sola causa administrativa. Sin embargo, resulta imposible separar políticamente ambos acontecimientos: la salida ocurre después del enorme escándalo generado por las obras y el enrocamiento colocado en esa playa, las denuncias ciudadanas y los cuestionamientos sobre permisos, concesiones y expedientes ambientales en la costa de Nayarit.
La propia Bárcena fue particularmente reveladora cuando se le preguntó sobre el funcionario. “Va a cambiar el director, el representante nuestro en Nayarit, lo estamos cambiando y tú lo sabes por qué y yo también”, expresó, para después confirmar que ya se había solicitado su renuncia. Una respuesta que, lejos de cerrar el episodio, dejó claro que dentro del Gobierno Federal existen razones conocidas para realizar el relevo, aunque públicamente no hayan sido detalladas.
El golpe llega después de que Playa Las Cocinas se convirtiera en uno de los casos ambientales más incómodos para un gobierno que ha colocado la protección del medio ambiente dentro del discurso de la denominada Cuarta Transformación. Las imágenes del enrocamiento sobre la franja costera, las protestas y el reclamo para recuperar el libre tránsito por la playa terminaron convirtiendo un expediente ambiental en un problema político de alcance nacional.
Semarnat ya había revocado en julio la concesión de Zona Federal Marítimo Terrestre otorgada a Cantiles de Mita, empresa de Grupo Dine, al detectar obras e instalaciones no autorizadas. Ahora Bárcena fue todavía más lejos: aseguró que la empresa tendrá que retirar el enrocamiento —el muro de grandes rocas colocado sobre la playa— y restaurar ambientalmente la zona antes de que pueda siquiera analizarse una eventual devolución de la concesión.
“Tiene que retirar enrocamiento, tiene que restaurar la playa”, sostuvo la secretaria. Es decir, el Gobierno Federal reconoce que no basta con cancelar documentos: deberá revertirse físicamente parte de la intervención que detonó la indignación social y recuperar las condiciones de la playa.
El episodio representa además un severo desgaste para la imagen ambiental de la autodenominada Cuarta Transformación en Nayarit. Mientras desde el discurso federal se habla de protección de bienes públicos y ordenamiento ecológico, fue necesaria una controversia nacional para que el caso escalara hasta la revocación de una concesión, la exigencia de restaurar la playa y finalmente el cambio del representante estatal de Semarnat.
Bárcena confirmó además que las revisiones no terminarán en Playa Las Cocinas. Semarnat ordenó inspecciones en Punta Burros, Bahía de Banderas, por denuncias de afectaciones relacionadas con desarrollos inmobiliarios, y aseguró que trabaja sobre distintos puntos de la costa nayarita para evitar nuevos daños.
El mensaje desde Palacio Nacional terminó siendo mucho más contundente que cualquier comunicado: el representante de Semarnat en Nayarit se va, la concesión de Playa Las Cocinas fue revocada y el enrocamiento deberá retirarse. No se ha establecido oficialmente que José Rentería González haya sido separado exclusivamente por ese expediente, pero su salida ocurre precisamente cuando el Gobierno Federal intenta contener uno de los mayores escándalos ambientales recientes de la costa nayarita.
