REPORTE FINANCIERO DEL 8 DE MAYO DEL 2026
En las últimas semanas o meses la estanflación en México se ha agravado. Es un problema económico complejo porque el gobierno debe decidir entre atacar la inflación (elevando la tasa de interés en este caso), o atacar el estancamiento, recortando la tasa de interés.
Hoy el gobierno ha optado por dar preferencia al combate al estancamiento económico, que para el primer trimestre de 2026 ascendió a -0.86% de contracción del Producto Interno Bruto (PIB), principal indicador del crecimiento o estancamiento de una economía.
En este contexto, el peso mexicano experimentó un retroceso en su cotización, cerrando la jornada en 17.27 pesos por dólar, lo que implica una depreciación del 0.17%, después de que el Banco de México (Banxico) recortara en 25 puntos base la tasa de interés de referencia. El tipo de cambio rompió el soporte clave de 17.30 pesos por dólar, aunque la persistencia de la guerra hace difícil que se consolide por debajo de los 17.20.
En ventanillas bancarias, el dólar se vende en 17.70 pesos. En el mercado de dinero, el bono a 10 años para Estados Unidos rinde 4.34 por ciento, mientras que el mexicano se sitúa en 9.05 por ciento. El índice dólar (dxy) aumentó 0.08 por ciento, alcanzando 98.07 enteros.
En este marco, el Banco de México deberá enfrentar posibles presiones inflacionarias, ante el supuesto abaratamiento del crédito, lo cual teóricamente se supone que hará aumentar y con ello los precios de las mercancías.
Banxico mantuvo su previsión de que llegará al objetivo de 3 por ciento de inflación en el segundo trimestre de 2027. Sin embargo, actualizó sus pronósticos al alza para 2026: espera que cierre el primer trimestre en 4.1% y se desacelere a 3.8% para el periodo julio-septiembre, ambos 10 puntos base más que su cálculo previo.
Entre los riesgos al alza para la inflación se encuentran: disrupciones geopolíticas, persistencia de la inflación subyacente, presiones de costos, la depreciación del peso y afectaciones climáticas.
